miércoles, 1 de septiembre de 2010

Mata a su mujer, pensando que era su suegra, y luego se suicida

Alberto Vázquez Bermúdez, vecino de Las Negras, disparó anoche contra su mujer, mientras ésta se encontraba pelando patatas en la cocina para la cena. El luctuoso suceso dio comienzo cuando Alberto y su suegra se enzarzaron en una agria discusión sobre la existencia de Dios.

Los vecinos interrogados por la policía no terminan de ponerse de acuerdo sobre quien defendía cada postura, pero si que recuerdan expresiones tales como "Dios no existe", "lo que dice San Agustín va a misa", "sabrás tú de teología" o "la farsa del concilio de Trento". Tras casi una hora de gritos todo se calmó cuando Alberto zanjó la discusión con un cortante: "Ya le daré yo resurrección".

Lo siguiente que se oyó fue un disparo y los gritos de Alberto y su suegra, esta vez al unísono, lamentando ambos la muerte de la inocente esposa. Agobiado por la culpa, el asesino abandonó la vivienda familiar llevando consigo la escopeta de caza de la que poseía licencia desde hacía 30 años.

Unas horas después fue encontrado por los agentes de la Guardia Civil, que lo encontraron apoyado en un árbol. Parece ser que se suicidó allí de un tiro en el cielo de la boca, no sin antes marcar en el mismo tronco: "si existieras, no hubieras permitido la muerte de una inocente". Su suegra, tras conocer este detalle, parece que afirmó: "la prueba de que existe es que te ha castigado y yo estoy viva".

La policía no sabe aún si calificar esta doble muerte como violencia de género o religiosa, mientras que en el municipio de Níjar se han declarado dos días de luto oficial.

1 comentario:

  1. Si es que la religión nunca ha traido nada bueno. Me gusta esto. A ver si aguantais.

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